
Mantenerte presente, la necesidad de mi ser añorando tu todo, hace que mi mente genere recuerdos implantados, luchas ganadas y mundos paralelos en los que puedo encontrarte, sentirte y vivirte, aunque estés absorto en la oscuridad del silencio que retumba con el intenso sonido de tu ausencia. Mis sentidos le dan valor a pequeñas y simples cosas que hacen sentirte vivo en mí, ese valor creado a partir de la añoranza que se desvanece poco a poco al tocar la realidad de la lejanía y se acerca poco a poco con el sutil sonido de la tristeza envolviendo mi ser y tomando el control de cada fibra de mi existencia. El valor que se transforma poco a poco y lucha por sobrevivir en un mundo imaginario creado para ti.
Sentir, vivir y palpar nuestras realidades hacen que la belleza, el amor y los sentimientos se vuelvan subjetivos, viendo el mundo en diferentes tonalidades; la mía es la tonalidad de la esperanza, teñida con el sutil color de la nostalgia, que me impulsa a seguir creando mundos maravillosos en donde siempre estarás tú. M.F.
