Cuando el amor se convierte en añoranza, cuando la añoranza se vuelve esperanza, el tiempo es el más inclemente de nuestros amigos.
Inclemencia
Ver pasar el tiempo, sin clemencia, sin preguntar, sin esperar a nuestros deseos, se convierte en el mas implacable amigo en nuestros dias, mas cuanndo solo esperamos algo que jamas llegara, entonces se siente que ese companero inseparable se vuelve uno de nuestros mas tristes pero sinceros amigos, el pasar del tiempo se convierte en una pelicula donde somos los principales actores bajo un dominio que no podemos persuadir, que quicieramos acomodarlo a nuestro favor, pero que se vuelve imposible de apaciguar… en la manañas cuando escucho el hermoso cantar de la naturaleza, el olor que emane mi esperanza hace que pueda retroceder en el tiempo, como una pequeña trampa que impongo a mi cabeza, para que me permita soñar, revivir y oler lo que añoro a mi lado. Tratar de ver todo en cámara lenta me hace querer luchar, aunque para mí en este último tiempo la palabra fortaleza se haya convertido il arante. Ser fuerte es para muchos una especial e importante cualidad; para mí se ha convertido en un enorme peso con el que tengo que lidiar, por eso quiero rendirme ante los encantos sencillos de la vida, del amor y de la existencia. Esto, acompañado de un corazón rebelde que se siente rodeado de tanta gente, pero así se siente solo, que quiere cerrarse a un punto imposible, se convierte en una explosión de emociones constantes, donde el único momento que encuentra paz es cuando cierra los ojos para esperar un nuevo amanecer. Eso es el corazón, lleno de rebeldía, queriendo siempre contradecir la razón y la realidad, a pesar de que él vea que no tiene más valor que por sí mismo. Así es como llego a querer y desear con todas mis fuerzas conformarme, protegerme, pero no existe en este mundo nada que pueda persuadir nuestros más profundos sentimientos. A veces, añorar unas pocas palabras, una voz de consuelo de la persona importante para tu vida se convierte en un susurro cálido de esperanza al oído... M.F.





