Si quisiera resumir el libro de mi vida, lo podría hacer con una sola palabra: AMOR
Simplemente amor
Nuestra vida, ese libro con capítulos que se escriben de a poco, como las buenas historias que se regalan el tiempo para volverse más interesantes con el paso de las páginas, donde siempre llega algo inesperado que cambia el rumbo con la transición de las letras, esas páginas que queremos releer porque nos evocan felicidad, que queremos revivir para recordar, o simplemente olvidar o reescribir, pero que aceptarlas es parte de la historia. El presente; este capítulo que lo escribe cada emoción, experiencia, sentido, que nos sorprende día a día y nos llega inesperadamente, que cerramos sin darnos cuenta para volverse en un pasado y base para el nuevo capítulo, que nos trae siempre caminos para elegir, personas que nos llenan de más emociones que se quedan como importantes protagonistas en nuestro libro, como también, personas y situaciones que pasan sin dejar más huella que las sombras… Querer enriquecer nuestro libro nos hace sonar, no conformarnos buscando el sentido a nuestra existencia, que siempre nos pregunta para qué estamos aquí. Experimentar el mundo en sus diferentes maneras con ojos de arquitecta, soñadora, artista o simplemente de una persona, me empuja a diferentes espacios, donde me encuentro siempre en medio de la grandeza que absorbe en un segundo mis sentidos, como si el mundo quisiera decirme y mostrarme la inmensidad de lo que me rodea, sacudiéndome y haciéndome sentir mínima en la grandeza. Mis ojos de artista y mi alma apasionada y soñadora buscan alimentar las hojas de mi libro, creando historias en mi mente, observando las construcciones imponentes que se levantan sobre terrenos rocosos, secos, áridos, que se han edificado a pesar de las adversidades, que se imponen con sus muros y estructuras en la lejanía, con esos cimientos que se amarran con intensidad del deseo de seguir en pie, pero que son invisibles a los transeúntes. Trato de leer sus historias por medio de las grietas que muestran las heridas que el inclemente paso del tiempo ha dejado como muestra infalible, esas partes faltantes, que se hacen presentes mediante la ausencia, esos detalles que se convierten en la huella única e irrepetible de su historia. Esos detalles que a los ojos de los demás son simplemente imperfecciones, pero que son más importantes que la construcción en sí misma, mostrando el proceso de una evolución; quererlas reparar o modificar sería atentar contra una originalidad. Estas obras se niegan a desaparecer y se esmeran en mantenerse vigentes en medio de un mundo que las ignora. Andamios, cartones, aluminios son los refuerzos que pocos buscan mantener en refugio, lo más valioso que les queda.
Desde los ojos de mi alma veo el reflejo de mi historia, crecer en terrenos áridos y secos, pero con cimientos que se aferran a la esperanza para mantenerme en pie, los cimientos que se levantaron en los terrenos áridos, llenos de tormentas e historias que se dibujaban día tras día en las páginas blancas que querían cambiar un rumbo, pero que el destino se empeñaba en escribirlas bajo las oscuras nieblas que se levantaban cada mañana y abrazaban un corazón frágil, esa niebla que se empeña en no abandonar un libro que aún no ha llegado a su fin, que ve la luz cuando el alma encuentra el refugio en el amor. Las grietas que, con el pasar del tiempo, dejan la imborrable huella en mi corazón, que quiero repararlas, ocultarlas y dejarlas en el olvido de un capítulo pasado, son las que me impulsan a ver lo mejor de la vida, pues sin ellas mi esencia desaparecería. Por esto las abrazo, las protejo, las contemplo y les agradezco, esas grietas que son más importantes en mi esencia que los hermosos estucos que recubren mi corazón y se ocultan tras la sonrisa y el amor que quiere dar lo mejor de mí, esforzándose por abrazar los hermosos momentos que me regala la vida, abrazando las personas y el mundo que me obsequian ilusión y esperanza…
Y si quisiera resumir el libro de mi vida, lo podría hacer con una sola palabra: AMOR… amor de madre, de mujer, de amiga, de hermana, simplemente AMOR… MF





